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lunes, 18 de noviembre de 2019

Pasta de dientes II

Hoy vengo a hablaros de dos pastas de dientes diferentes. Una de ellas natural y con envase a base de caña de azúcar y la otra natural y con envase de cristal.

Las pastas de dientes convencionales tienen muchos químicos insanos para nuestra dentadura y contienen en la mayoría de las veces pequeñas bolitas de plástico que se cuelan por el fregadero. Son plásticos que se cuelan por todos los posibles coladores y muy difíciles de sacar del agua (por no decir imposibles). A la vista podría parecer que no afectan porque son prácticamente invisibles, pero sin embargo, son éstos los que pueden llegar a nuestros organismos a través del agua o del pescado. De esta forma, los seres humanos tenemos muchos microplásticos en nuestro organismo. 

Personalmente, me gusta cuidar de mí misma y de mi cuerpo y no me gustan los químicos de una pasta convencional de supermercado que llegan a mi cuerpo. Prefiero utilizar ingredientes naturales sin duda.

Georganics

En el primer post sobre la pasta de dientes os hablaba de las pastillas sólidas de Lush. Bien pues he conseguido mejorar y cambiar el envase de plástico por uno de cristal. 

Se trata de las pastillas de Georganics, una marca que se dedica al cuidado bucal. Tiene pastas y enjuagues bucales de pastillas o cremosas, líquidos o en polvo. También dispone de cepillos de dientes de bambú y hilos dentales naturales. Todos los productos vienen en envases de cristal o cartón.

Tengo que admitir que los envases son mucho más pequeños de lo que parece en las fotos. Me impactó, sobretodo, cuando vi los enjuagues. Pero a pesar de eso, es una buena marca.


Las pastillas que compré yo son las de menta que vienen en un bote de 120 tabletas que costó 11,95€. Sé que es un poco caro, pero aun tengo que ver cuánto dura. Lo que hago yo es morder media pastilla, masticarla y cuando sale la espuma (eferbescencia natural) empiezo a limpiar con el cepillo mojado. La espuma no dura como en las pastas de dientes químicas, pues al ser natural se va en unos segundos. El sabor es más fuerte de lo que pensaba y al principio no me convecía demasiado. Pero me he ido acostumbrando y cada día es más agradable.

Urtekram

Cuando me pasé por curiosidad por la VeggiRoom, encontré pasta de dientes vegana de Urtekram y me dieron muchísimas ganas de probarla. Cogí la que tenía sabor menta fuerte y comprobé que no tuviese fluor.

Lo cierto es que me recuerda mucho a una pasta casera con aceite de coco, bicarbonato de sodio, arcilla e infusión. Me gusta mucho más por eso, parece que la he hecho yo pero con la diferencia de que si esto fuera cierto, no estaría tan bien hecha. Me deja los dientes muy suaves y el sabor es bastante agradable. Creo que sin duda repetiré.


El envase está hecho a partir de caña de azúcar pero creo que tiene algo de plástico, tendré que investigarlo más para contaros.

sábado, 1 de junio de 2019

Cepillo de dientes de bambú

Una de mis primeras adquisiciones en este mundillo fue un cepillo de dientes de bambú. Esto se debe a que las primeras imágenes que me impactaron fue de miles de cepillos de dientes en las playas. Otro dato que me impactó bastante fue el saber que ninguno de nuestros cepillos de dientes ha desaparecido. Es decir, todos y cada uno de los cepillos que has usado durante toda tu vida sigue en alguna parte de nuestro planeta.

Estos datos me dejaron bastante tocada y decidí cambiar eso: a partir de ahora todos mis cepillos tardarán muy poco en deshacerse.

Alejandro Durán. Arte en la reserva de Sian Ka'an

El primero lo conseguí en Biocultura y era de la marca Naturbrush. No me acuerdo de cuanto me costó porque fue en precio de feria pero rondan los cuatro euros y pico. La verdad es que me gustó mucho y me duró bastante tiempo. El mango del cepillo es compostable pero las cerdas son de nylon por lo que es recomendable separarlas a la hora de tirarlo aunque están fabricas a partir del aceite del ricino y no tienen petróleo. En la página pone que bajo tierra duraría 90 días, lo que son aproximadamente 3 meses. 

El segundo lo compré en Ecomanía y era de la marca Georganics. Me costó unos 4,95 €. Este tenía el cabezal un poco más pequeño que el anterior pero también me gustó en general. El mango del cepillo es de bambú biodegradable y las cerdas son de nylon 4 por lo que también hay que separarlas a la hora de tirarlo. El mango puede ir directamente al compost.