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sábado, 1 de junio de 2019

Cepillo de dientes de bambú

Una de mis primeras adquisiciones en este mundillo fue un cepillo de dientes de bambú. Esto se debe a que las primeras imágenes que me impactaron fue de miles de cepillos de dientes en las playas. Otro dato que me impactó bastante fue el saber que ninguno de nuestros cepillos de dientes ha desaparecido. Es decir, todos y cada uno de los cepillos que has usado durante toda tu vida sigue en alguna parte de nuestro planeta.

Estos datos me dejaron bastante tocada y decidí cambiar eso: a partir de ahora todos mis cepillos tardarán muy poco en deshacerse.

Alejandro Durán. Arte en la reserva de Sian Ka'an

El primero lo conseguí en Biocultura y era de la marca Naturbrush. No me acuerdo de cuanto me costó porque fue en precio de feria pero rondan los cuatro euros y pico. La verdad es que me gustó mucho y me duró bastante tiempo. El mango del cepillo es compostable pero las cerdas son de nylon por lo que es recomendable separarlas a la hora de tirarlo aunque están fabricas a partir del aceite del ricino y no tienen petróleo. En la página pone que bajo tierra duraría 90 días, lo que son aproximadamente 3 meses. 

El segundo lo compré en Ecomanía y era de la marca Georganics. Me costó unos 4,95 €. Este tenía el cabezal un poco más pequeño que el anterior pero también me gustó en general. El mango del cepillo es de bambú biodegradable y las cerdas son de nylon 4 por lo que también hay que separarlas a la hora de tirarlo. El mango puede ir directamente al compost.



jueves, 23 de mayo de 2019

En el baño: cuchilla de afeitar

Personalmente, me gusta ir con las piernas, las axilas y las ingles depiladas. En las piernas porque el resultado liso me gusta más, las axilas porque es más cómodo e inodoro para mi y en las ingles por comodidad y gusto propio. Con esto no quiero decir que llevar el vello natural sea malo ni mucho menos, simplemente que para mí no es agradable.

Hablemos primero un poco de los métodos de depilación:

  1. El más sostenible es la fotodepilación, que es prácticamente definitiva (solo se hace hasta completar el proceso y no se repite más). Además, con una misma máquina, se depilan muchas personas por lo que no se consume la misma electricidad que si cada uno tuviera una en casa.
  2. En segundo lugar está la maquinilla de metal, de la que hablaremos en el post. En resumen, es la que menos residuos genera (únicamente las cuchillas después de varios usos). Corta el vello y es indoloro.
  3. En tercer lugar tenemos la manopla depilatoria, que es un método de fricción. A través de dar vueltas al roce con la zona, el pelo se desgasta y la piel se exfolia. Generan como residuos las láminas después de varios usos. No arranca, desgasta el vello y es indoloro.
  4. En cuarto lugar tenemos la cera (no la fría en bandas, que genera mucho más residuo). Los residuos son la propia cera (las hay naturales) y las bandas que uses. Arranca el pelo de raíz y es muy doloroso.
  5. En quinto lugar tenemos las maquinillas eléctricas, las famosas epiladys. No generan residuos pero utilizan gasto eléctrico muy grande ya que cada persona utiliza una y al no ser un método definitivo, deben usarse cada poco tiempo durante toda la vida. Además habría que ver cómo se fabrican y si es sostenible (que no lo creo). Arranca el pelo de raiz y es, para mí, la más dolorosa.
  6. En sexto lugar tenemos las maquinillas de cabezal desechable, que son de plástico. Los residuos que se producen, si se tiene un buen mantenimiento, son los cabezales después de varios usos. Corta el vello y es indoloro.
  7. Por último las maquinillas desechables y la crema depilatoria. Ninguno de estos métodos son recomendables. La maquinilla se debe renovar cada muy poco tiempo ya que son de usar y tirar e implica muchísimo gasto de plástico. La crema depilatoria viene envuelta en plástico y está compuesta por elementos ácidos abrasivos y corrosivos y bastante dañinos para nuestro cuerpo y para el medio ambiente. Cortan el vello y ambos métodos son indoloros.

Una vez tenemos claro cada método de depilación os cuento mi experiencia con la maquinilla de metal. Soy muy sensible al dolor cuando te depilas y además no me gusta sufrir por algo como eso con lo cual utilizo la cuchilla hasta que pueda permitirme la fotodepilación. La maquinilla de afeitar es muy parecida a las desechables de plástico, el resultado es prácticamente igual. Hay que tener algo más de cuidado ya que a mi parecer las cuchillas están más afiladas.

Yo compré mi maquinilla en unPacked y costó 11'50 €. Está formada por tres piezas, es de acero inoxidable y apenas pesa. Aunque parezca una gran inversión en comparación con las desechables, a la larga acabarás ahorrando dinero. Es incluso más barata y sostenible. ¿Qué más quieres?

Algo importante para que nos dure mucho es secarla con una toalla después de su uso (yo la uso en la ducha). Además, una vez depilada, al salir de la ducha lo primero que hice fue hidratar la piernas porque al secarse empecé a notarlas más irritadas. La primera vez que me depilé con una cuchilla desechable también tuve esa sensación.

¿Cómo se cambian las cuchillas?
En mi modelo, debes desenroscar el mango y separalo del cabezal. Se quita la primera lámina del cabezal y se saca la cuchilla (que es la siguiente "capa" que encontraremos). Acto seguido, se mete la nueva cuchilla y se vuelve a poner la primera lámina que habíamos quitado. Por último se vuelve a enroscar el mango y listo.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Compresas de tela

Cuando me animé a comprar la copa y la usé por primera vez, me quedé con la sensación de que aunque había ahorrado mucho en tampones y compresas de noche, me faltaba cambiar los protegeslips.

Me animé a comprar un protegeslip de tela (sé que son necesarios más, pero antes de gastarme el dinero sin saber si me gusta quiero ir integrándolo poco a poco en mi vida). En principio hice uso de él intercalado con los convencionales para irme acostumbrando. Estuve investigando muchos formatos, formas, composiciones, colores, etc. Me decanté por los de Cyclo que son de algodón ecológico, sin tintes que estén en contacto con la piel, son waterproof (según he leido) y pueden durar hasta 3 años. Otra de las razones por las que elegí este fue que son de color clarito sin dibujos: esto implica que verás la macha de sangre y sus posibles restos una vez limpiados con más claridad. La ventaja de esto es que puedes limpiarlo mejor.  Yo los uso como complemento a la copa menstrual

Tengo que admitir que esto me daba muchísimo más miedo que la copa pero poco a poco me he ido mentalizando y he encontrado estos que me gustan bastante, los de dibujos me causan más rechazo no sé por qué. 

En el blog y en el canal de Youtube de Cyclo tienes muchísima información acerca de sus productos y del ciclo menstrual en general súper útil que te aconsejo que mires antes de tomar la decisión.

¿De qué está hecha?
Están hechas a mano en Asturias y están formadas por diferentes capas. La primera, que está en contacto directo con la piel es únicamente algodón ecológico. Luego tiene varias capas internas que se ocupan de la absorción. Después tienen un tejido waterproof para impedir que traspase la tela llamado PUL y por último otra capa de algodón.



¿Cómo se coloca?
La colocación es muy sencilla: debes estirarlo, poner la parte de color beige en contacto con tus braguitas y abrochar el botón por debajo. ¡Facilísimo!

¿Cómo se limpia?
La mejor manera de limpiarlo es nada más quitárselo, con jabón natural. Los de la tienda de Cyclo tienen un jabón especial para ello aunque yo simplemente lo estoy limpiando con jabón hecho a mano. Es importantísimo que se limpie con agua fría ya que el agua caliente fija el hierro de la sangre y produce que la macha perdure. No debes usar suavizante, lejía o secadora ya que estropearían el producto. Si tienes varias, puedes ir acumulándolas en un barreño con sal, vinagre (huele bastante fuerte) o gotas de aceite esencial (arbol de te). De esta forma podrás poner una lavadora con ellas al finalizar el periodo. Deben dejarse secar al sol. 

¿Cuesta quitar la mancha?
Si la macha perdura, puedes probar a echar unas gotitas de agua oxigenada o percarbonato y dejar que se sequen al sol. De todas formas, si hay algún resto no pasa nada, no quiere decir que estén sucias, simplemente que el color se habrá quedado un poco fijado a la tela.

¿Son cómodos?¿Ocupan mucho espacio?
Yo he probado los protegeslips así que hablaré sobre ellos. Un protegeslip normal no tiene alas por lo que efectivamente este formato de tela ocupa más. Pero no quiere decir que ocupe mucho espacio: es muy cómodo y no se nota demasiado al llevarlo.
A la hora de guardarlo puedas doblarla sobre sí misma para que no ocupe casi espacio.


¿Huelen mal?
Las compresas de tela no huelen mal. Es muy común pensar que sí ya que muchas de las compresas convencionales si que tienen algún olor que las empresas intentan neutralizar con perfumes. Sin embargo esto no es debido a nuestra sangre, sino a los químicos que contienen y los productos que utilizan en ellas. En todo caso, nuestra compresa de tela olerá a sangre.

¿Y si estoy fuera de casa?
Si estás fuera y te vas a cambiar en algún sitio público o donde no puedas lavar la compresa, se puede doblar sobre sí misma para guardarla y limpiarla más tarde. Cuando llegues a casa o al lugar donde si puedes lavarla, mantenla en agua unas horas para que la sangre se "ablande" y se diluya un poco.

sábado, 27 de abril de 2019

En el baño: mascara de pestañas y eyeliner zero waste

He estado mirando muchas marcas que fuesen zero waste pero ninguna me convencía del todo porque eran bastante caras y yo no suelo gastarme tanto dinero en estas cosas. Ciertamente sé que es el precio justo por el producto pero
duele en el alma gastarme tanto cuando utilizaba una mascara de pestañas de 7€ y un eyeliner de 3€. 

De este modo empecé a investigar cómo podía hacer una máscara de pestañas y un eyeliner casero. Es muy básico. La mayoría utilizan carbón activado para conseguir el color negro y alguna base de aceite. 

Mascara de pestañas

Concretamente yo vi la siguiente receta:

  • 1/2 cucharadita de carbón activado ≈ 1 o dos cápsulas
  • 1/2 cucharadita de jabón solido natural hecho a mano cera de abejas (se puede conseguir en herbolarios)
  • Unas gotitas de aceite de almendras (se puede utilizar otro como el de coco)
  • Dos gotitas de agua 

Cambié el jabón por la cera de abejas porque me parecía un poco agresivo para los ojos. Creo que es para que las pestañas se mantengan firmes, porque he visto muchas recetas que usaban sólo aceite y carbón para dar color y nutrir las pestañas. Además le añadí dos gotitas de aceite de vitamina E ya que leí que era muy bueno para esa zona, pero es totalmente prescindible.

Lo estuve probando y el resultado fue bastante bueno. Utilicé el envase de una máscara de pestañas antiguo para aplicarlo y un pequeño frasquito para conservarlo. Al principio pensé que las pestañas no durarían casi tiempo con una forma bonita pero para mi sorpresa, me duraban un montón hacia arriba y con forma. Me siento más natural y estoy encantada. Quise probar a llevarla durante un tiempo para ver si alguien se daba cuenta o me comentaba algo de mis pestañas. NADIE se dio cuenta del cambió de un industrial a un handmade. ¡Éxito total!

Eyeliner

Descubrí una receta muy sencilla:
  • 1 cucharadita de carbón activado
  • Aceite para la piel: (almendra, jojoba, coco...)
Sinceramente, el aceite de jojoba es demasiado caro para lo que realmente es. Puede actuar como cualquier aceite nutritivo y no merece la pena gastarse tanto dinero. Yo opté por el aceite de coco. 

A diferencia con la máscara de pestañas, esta receta me defraudó muchísimo. Tengo que seguir investigando... Lo hice muy ilusionada pensando que iba a ser EL INVENTO. Pero no. Cuando me aplicaba el eyeliner, al tener una base de aceite, se me corría y se me esparcía por cada pliegue del párpado. Soy fan de los eyeliners perfectos y totalmente definidos y vale que no eran mis expectativas pero un borrón negro en el ojo tampoco entraba en mis posibilidades de resultado. Es lógico que siendo aceite el resultado fuera ese, pero en mi imaginación era mucho mejor.

Tendré que probar eyeliners de marcas cosméticas naturales porque el mío acabó siendo un completo DESASTRE.


domingo, 21 de abril de 2019

En el baño: copa menstrual

He de admitir que pasarme a la copa menstrual me daba MUCHO MIEDO. Estuve leyendo muchas opiniones y hablando con gente cercana sobre el tema y acabé lanzándome a comprar una. Después de investigar un poco me compré de la marca Enna que tiene un hilo y me daba bastante tranquilidad. 
Sé que los cambios cuestan y que estamos acostumbradas a utilizar tampones y compresas desechables que parecen mucho más cómodos pero no hay punto de comparación con la copa una vez consigues la forma exacta de colocarla. La copa menstrual ronda los 20€ pero ese pequeño esfuerzo económico cambia cuando descubres que cada una dura al menos 10 años.

Yo compré la caja que incluye dos copas y un recipiente estirilizador aunque también existe el pack que viene con un aplicador (que según las críticas no sirve para nada y acabas usando tus dedos). Esto quiere decir que si hago cálculos, he pagado unos 20 € por 20 años sin productos del periodo, 1€ al año. Claramente es un gran ahorro frente los tampones y compresas.



¿Duele colocarse la copa?

Colocarse la copa no duele absolutamente nada. Las primeras veces te costará más. Yo la he probado recientemente por primera vez y ¡no me ha dolido nada! Es verdad que la primera vez que la usé sentí alguna molestia porque creo que no la coloqué bien de todo. Cuando la metes notas como se abre y ahí es cuando esta bien colocada. También puedes comprobar con el dedo que no esta doblada, lo que produciría escapes.

¿Duele sacar la copa?

Sacar la copa no duele nada. Sin embargo es algo más sucio que quitarse un tampón. Debes buscar la copa con el dedo y luego pellizcarla para que pueda entrar el aire y se pierda el efecto vacío para sacarla. Puedes mancharte con tu propia sangre la mano, pero con un poco de agua se va.

¿Cómo se usa?

En primer lugar debes estirilizarla antes y después del periodo. A la hora de utilizarla debes estar relajada. Debes doblar la copa en forma de C y hacer que se haga lo más delgadita posible para meterla mejor. Es más fácil hacerlo si estás sentada en la taza del váter, ya que no se debe meter hacia arriba, sino en diagonal, para seguir la forma del cuello de la vagina. Cuando la introduzcas debes notar que la copa se abre y se pega a tus paredes completamente (NO DUELE), puedes comprobarlo con ayuda de tus dedos. Por último, para sacarla, debes introducir tus dedos, pellizcar la copa y hacer el aire entre (esto es lo que más puede costar). Hay que sacarla con cuidado para que no salpique ni se derrame nada. Se vacía en el váter, se lava con agua en el lavabo y se vuelve a introducir de la misma manera. En los lugares públicos se puede lavar con una botellita de agua que lleves o unas toallitas. También puedes intentar entrar al baño de minusválidos que suele tener lavabo incorporado en la cabina.



¿Es cómoda?¿Notas la copa menstrual mientras la llevas?

La primera vez que la utilicé debí de ponerla un poco mal ya que cuando comencé a andar la notaba y era incómodo. Luego, debió de colocarse sola, pues dejé de sentirla y no tuve escapes. Es súper cómoda: no la notas, no tienes que estar pendiente de ella todo el rato ya que dura muchísimo tiempo, colocada correctamente te permite hacer cualquier cosa sin miedo a manchar... 

¿Cuánto dura?

La copa dicen que dura aproximadamente 12 horas. Yo la he probado y no he querido arriesgarme a estar 12 horas desde el principio. Hasta el primer cambio deje pasar unas seis horas, luego dejaba unas seis-ocho o así y ya el tercer día empecé a dejarlo un poco más de tiempo y no tuve ningún problema. El cuarto y el quinto día estuve las doce recomendadas y todo fue bien: sin escapes ni dolores.

¿Te manchas?

Esto es algo que tiene que ver con la talla que utilices y la colocación de la copa. Si alguna de estas dos cosas está mal, seguramente tengas escapes y acabes manchando. Mi talla es la S pero antes de comprarla tienes una guía de tallas para ubicarte un poco según tu cuerpo. Además esta marca te deja un máximo de cuatro periodos para comprobar si la talla que has escogido es realmente tu talla. Si no estás conforme, puedes cambiarla y volver a probar si te vale.

De todas formas hay unas gotas de mancha casi siempre de "residuo", nada serio. Yo recomiendo llevarlo con un salvaslip (de tela por ejemplo).



lunes, 8 de abril de 2019

En el baño: pasta de dientes

Seguimos con un producto estrella: la pasta de dientes. "Que me blanquee los dientes, que me deje buen aliento, que no sea mala, que haga espuma, que sea barata..." Los dientes son muy importantes en nuestra imagen y mantenerlos sanos es esencial.

Desde que soy pequeña, en mi casa hemos usado la pasta de dientes de Corpore Sano de mirra, propoleo e hinojo. Es una pasta de dientes natural y muy buena pues nunca me han salido caries con ella, pero que usa plástico para el envoltorio. Investigué sobre pastas de dientes para poder sustituir ese plástico. Cuando visité la tienda de Lush vi las pastas dentales en pastilla, por supuesto naturales. Quise probarlas porque me llamaron mucho la atención y acabé comprándolas. Me dio un poco de rabia que viniesen en un bote de plástico que no pertenece a la gama de envases que puedes devolver en Lush, pero mi cabeza pensó que es un bote que se puede reutilizar fácilmente, no como los de las pastas convencionales.

El resultado de las pastillas es muy bueno. Yo compré las Dirty con aceite de hierbabuena por 7,50 €. Lo sé parece muy caro pero echando cuentas vienen mogollón de pastillas y yo uso media pastilla cada vez porque es más que suficiente. La manera de aplicarlo es mordiendo la pastilla, mojando el cepillo en agua y empezando a limpiar los dientes como de costumbre para que salga la espuma. Además es un producto natural y echo a mano, no como las pastas de dientes de supermercados en las que parecen haber encontrado microplásticos y sustancias insanas. Creo que, finalmente, sale rentable. 

Unos días después encontré muchas recetas de pasta de dientes casera y me lancé a probar una de  Patri y Fer de Vivir sin plástico:

  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio
  • Unas gotitas de aceite esencial de menta

Al principio me sabía demasiado salado y era una sensación extraña la verdad. No tiene espuma y la textura del aceite de coco es muy diferente a la de las pastas convencionales. Sin embargo, no te deja mal sabor de boca después del cepillado, te deja los dientes súper-suaves, es natural, no tiene plástico, etc. ¡Acierto total! 
El aceite de coco viene en un tarro de cristal y se puede comprar en un supermercado o en un herbolario pero debemos comprobar que sea 100% natural y ecológico o biológico. Yo me he acabado acostumbrando y ahora la pasta me gusta. La forma de aplicarlo es muy sencilla: una vez guardado en un tarro de cristal se calienta un poco para que el aceite no esté totalmente sólido y se impregna el cepillo con la mezcla.

Esta pasta casera la alterno con las pastillas de Lush de vez en cuando ya que leí que el bicarbonato puede ser agresivo para el esmalte al cepillarse tres veces al día aunque no tengo 100% seguro que eso sea así. Como dicen, mejor prevenir que curar.

También he visto algunas recetas que sustituyen el bicarbonato de sodio por arcilla blanca. Yo aún no lo he probado pero investigaré algunas recetas más e intentaré quedarme con la mejor que encuentre. Cuando lo haga os lo dejaré en mi Instagram!

Muchas de las recetas de pastas caseras también incluyen carbón activado para el blanqueamiento del esmalte de los dientes. Sin embargo, recomiendan usarlo una o dos veces a la semana porque es bastante agresivo para el esmalte.



sábado, 6 de abril de 2019

En el baño: Champús y acondicionadores zero waste

Empezar a cambiar mis productos ha sido más fácil en el ámbito del baño ya que siempre me ha interesado mucho el tipo de productos que aplicamos sobre nuestro cuerpo y el efecto de ellos: la crema que te suaviza la piel, el acondicionador que te deja el pelo sedoso, la pasta de dientes que refresca el aliento... Sin embargo nunca me había parado a leer sus INGREDIENTES. Ahí viene lo que nadie te vende. 

Champú y acondicionador

Siempre he tenido el cuero cabelludo bastante seco y con piel muerta y nunca habría imaginado que parte de la culpa la podían tener los productos que utilizaba. Bueno, mejor dicho los químicos que los componen. Empecé a investigar sobre los champús y acondicionadores sólidos. La primera y única marca de la que había oído hablar sobre esto es Lush (ahora conozco otras como Golconda, Mu'tu o Lamazuna). Se trata de una tienda handmade de productos naturales, libre de crueldad animal y con productos vegetarianos y veganos. Volviendo al tema, los champús y acondicionadores sólidos siempre me habían llamado la atención aunque, sinceramente, me parecían un poco 'atrasados a la época' y aunque me parecían bastante caros me topé con la siguiente información e hice cálculos:
Estos champús, repletos de ingredientes naturales y aceites esenciales, concentran tres botellas de 250g de champú líquido. Lush
"Si una botella me cuesta casi 3 euros y cada champú equivale a tres botellas, me cuesta casi 9 euros" Pues bien lo cierto es que el precio de los champús solidos son más o menos eso. Con lo cual estoy pagando casi lo mismo, me estoy librando de todos los químicos y encima son zero waste. Punto a favor. Me animé a ir a la tienda física muy cerca de Goya y oler unos cuantos. Como soy bastante nueva en este mundo me tuvieron que dar un poco de consejo pero acabé decantándome por el HONEY I WASH MY HAIR de Lush. Es el único que he probado de momento pero tengo que decir que estoy encantada y mi pelo tiene menos piel seca. Punto a favor.
La aplicación es muy sencilla, simplemente pasas la pastilla de champú con el pelo mojado mientras estás en la ducha: con un par de pasadas basta y luego ¡a frotar para que salga espuma!




Los acondicionadores sólidos aún no he podido probarlos, pues el día que compré el champú solo me animaba a comprar una sola cosa, pero en cuanto lo haga os informaré. Sin embargo, me dejaron unas muestras de acondicionador líquido de Lush y lo he estado probando: RETREAD y aunque el olor no me convence demasiado, me deja el pelo estupendo.

*ACTUALIZACIÓN ( 11/05/2019)
He probado el acondicionador sólido de Lush llamado Jungle. Aunque el olor no sea mi favorito, me deja el pelo muy suave y sigue sin ponérseme fosco y encrespado. A la hora de aplicarlo me resultó extraño ya que creo que estoy acostumbrada a utilizar un exceso de acondicionador. Como este producto se frota con el pelo mojado de la ducha, la cantidad es la justa y necesaria. Al principio pensé que sería muy poco y no serviría, sin embargo es más que suficiente: el pelo se desenreda y se queda suave. Si eres una persona como yo, al principio te costará acostumbrarte y te dará la impresión de que no has usado apenas producto pero tranquilo, es suficiente.

Como punto negativo de Lush, diré que sus envases son de plástico (los de los productos líquidos, por ejemplo) aunque están trabajando en mejorarlos y utilizar envases sostenibles. Hay algunos productos que no utilizan envases como los champús. El punto positivo es que si devuelves cinco envases negros, te regalan una mascarilla fresca a cambio. De esta forma fomentan reciclar los botes ya que están hechos a través de plástico reciclado.