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lunes, 4 de noviembre de 2019

Film transparente: problemas y soluciones

Hace poco estuve hablando con un amigo que me hizo ver las cosas de una forma algo diferente. Si solo expongo soluciones y no el problema muchas veces nadie sentirá una necesidad de cambiar sus hábitos. Pues bien día a día nos enfrentamos con un gran derroche de plástico en casa. Los envoltorios de plástico de film transparente o papel de aluminio.

Si te das cuenta, cada día envuelves la comida que sobra, el queso empezado, salsas caseras, bocadillos, snacks, etc. Todos tienen en su casa rollos de film esperando a ser utilizados y tirados a la basura. Lo lamentable es que la vida de este producto suele ser muy corta para todo lo que contamina. Cada pedacito de film que cortamos es un gran contaminante más, puedes ir sumando... Cada kilo de film hace que se emitan 2.13 Kg de CO2. Además suele acabar en la basura después de su uso ya que no se reutiliza. Cuando llega al mar muchas veces es confundido por comida que perjudica a animales marinos. Este problema también nos afecta a nosotros ya que es muy perjudicial para la salud ingerir alimentos que estén en contacto de plástico ya que absorben sus componentes. Su reciclaje tampoco es nada fácil ya que es muy fino y se dobla, rompe y arruga permanentemente con mucha facilidad. Creo que te suena esto que te estoy contando. Ve a tu nevera y dime, ¿cuántos alimentos tienes envueltos en film?

Aunque parezca que llevo todo este tiempo ignorando el problema, en casa le pusimos una solución temporal: PAPEL DE HORNO. Envolvíamos todas las cosas con papel de horno y cuando podíamos volvíamos a utilizar los pedazos. En mi opinión, la comida se conserva mejor. Con el film, no transpira y se estropea más fácilmente (por lo que también puede llevar a que se tiren más alimentos). 

Claro está que hay muchas más opciones como los tuppers o tarros de cristal, pero llega un momento en el que tener la nevera llena de tuppers tampoco facilita mucho las cosas ya que hay menos espacio y muchos mas "cacharros" que limpiar luego. También proteger la comida de un plato con otro por encima (en mi opinión más engorroso), utilizar bolsas de tela (por ejemplo para la fruta y verdura) o las famosas tapas de silicona que se han puesto tan de moda últimamente y que aún no he probado.

Hoy en concreto os vengo a presentar los WRAPS DE CERA

Desde hace mucho tiempo sé de la existencia de esta otra solución. Os lo cuento: son envoltorios de tela recubierta con una mezcla de cera, resina, aceite... Pueden ser de cera de abejas o de ceras vegetales. La verdad es que no me había atrevido a probarlas porque cuestan bastante... ¡Hasta ahora! Sé que hay opciones de mejor calidad y que hay que apoyar a pequeñas empresas pero en este producto en especial prefería probarlo antes de saber si me gustaba o no por un precio más económico.

Bueno pues lo he encontrado en la tienda de Natura por 16.90 €. Lo sé tampoco es un precio extremadamente barato para un cubre-platos pero he llegado a verlos por 30 €, lo que ya me parece una barbaridad. 

El modo de empleo es muy sencillo: simplemente debes darle la forma que desees (para tapar un plato, envolver un queso, un bocadillo, etc.) A la hora de lavarlo solo tienes que enjuagarlo con un poco de agua fría y un poquito de jabón. No te pases restregando porque si no la cera se irá con mayor rapidez. También he leído, aunque aún no lo he necesitado, que si la cera se desgasta mucho puedes volver a encerar la tela. Hay tiendas como PicNicClub (expertos en Wraps) que te venden un set de cera para poder hacerlo tu mismo y reutilizar la tela muchas veces más. Además sus ceras son veganas, lo que es una buenísima opción. 



jueves, 13 de junio de 2019

Cepillos para limpiar sartenes y ollas

Lo sé, lo sé. El estropajo de luffa ya os lo enseñé pero esto no tiene nada que ver. Después de un tiempo usando el estropajo de luffa nos dimos cuenta de que funcionaba de maravilla con muchas cosas (incluso dejaba el fregadero más brillante que los otros) pero las sartenes y las ollas costaba un poco más limpiarlas. Yo sabía que estos dos cepillos que os voy a enseñar existían pero no tenía muy claro hasta qué punto eran útiles si se usaba el estropajo de luffa. Las sartenes y las ollas son de un material diferente y pueden tener restos de comida pegada que cuesta más limpiar. Por esta razón compramos estos dos cepillos:

Este cepillo mide unos 8 cm y está formado por mezcla de fibras naturales de palmera y mango de haya natural. Son unas cerdas muy duras por lo que recomiendo que las uséis para limpiar parrillas, sartenes de hierro, cazuelas... Es muy fácil de manejar y rasca muy bien.

Este otro mide unos 25 cm debido a su mango y esta formado por cerdas vegetales duras de tampico en un mango de madera de haya. Las cerdas de este cepillo son más blanditas por lo que puede servir para el resto de sartenes y ollas. 

Este cepillo tiene otra variante de color oscuro que es aún más blando (con las cerdas suaves de cola de caballo). Si tienes alguna cosa delicada te recomiendo utilizar este tipo.

Los dos tipos tienen unos recambios para no tener que tirar el mango cada vez que el cepillo no se pueda utilizar más, lo que es una gran ventaja y nos ahorramos dinero y tirar parte del producto de manera innecesaria.


Todos los cepillos los compré en la tienda de unPacked de Madrid. Costaron 4'10€ y 3'30 € respectivamente. Los recambios del segundo tipo cuestan 2'90€ cada unidad. Sin embargo se pueden comprar en muchísimas tiendas más. Si no te acuerdas de cuáles son te recomiendo que vuelvas a echarle un vistazo a este post.

No necesitas comprar todos los cepillos que explico aquí. En mi caso compramos dos (uno para nuestras sartenes de hierro y objetos duros y otro para el resto de sartenes y ollas) porque pensamos que el estropajo de luffa nos servía en vez del oscuro. Si crees que solo necesitas uno de ellos, adelante o incluso si te apañas con el de luffa sólo, mejor aún. Con esto quiero deciros que hay otras alternativas al estropajo amarillo y verde, que tampoco es que limpie demasiado bien.

domingo, 9 de junio de 2019

Pajitas de bambú

La primera vez que oí sobre ellas analicé hasta que punto era necesario tener una pajita reutilizable. En primer lugar pensé que solo la usan los niños pero luego caí en todos los envases de zumitos que las contienen y por último en todos los restaurantes de comida rápida que te incluyen varias con tu pedido. Una locura. Además de los bares en los que se toman las copas con pajita. Pasé de un "no es para tanto" a "necesito una pajita reutilizable".

Desde que la compré no he vuelto a usar una pajita deshechable. Es uno de los objetos más contaminantes y más abundantes en nuestros mares. Su vida útil es muy pequeña en comparación con su larga vida contaminando. Además, estas pequeñas armas ambientales acaban muchas veces ingeridas por animales o clavadas en tortugas por ejemplo. Aquí un ejemplo:


Es muy triste ver cómo esto ocurre por nuestra culpa. Totalmente desgarrador. Por eso te animo a que uses pajitas reutilizables. Yo me compré una de bambú en unPacked y me costó 0,80 €. Existen otros tipos como de acero inoxidable o de vidrio. No es algo tremendamente caro y si eres adicto a consumir bebidas con este artilugio, te invito a que te hagas con una. Puedes salvar muchas vidas haciendo este pequeño esfuerzo y te aseguro que tu vida no cambiará absolutamente en nada. Sin embargo, si directamente consideras que puedes prescindir de las pajitas y rechazarlas cuando te las ofrezcan en cualquier establecimiento, entonces directamente ahorra un poco de dinero y empieza con ello.

La manera de limpiarlas es muy sencilla pero para ello necesitas comprar también un pequeño limpiador. Lo hay en muchas tiendas y a mí me costó 2,95 €. Te sirve para todas las pajitas que tengas así que sólo necesitas uno. 

Actualmente tengo 3 pajitas de bambú en casa y un limpiador. Una de ellas, la llevo siempre conmigo.

lunes, 13 de mayo de 2019

Estropajos y bayetas

Bueno ya era hora de dedicarle un poquito de espacio a la limpieza y hoy os voy a hablar de dos productos indispensables en la cocina.

ESTROPAJO

Este inofensivo utensilio para la cocina es totalmente sintético y contamina bastante. Todos sabemos que el estropajo se va desgastando y se va cayendo la parte verde y, en ocasiones, agujereando la parte amarilla. Pues bien, todas esas partículas que faltan en nuestro querido estropajo se van por el lavabo en forma de microplásticos que acaban llegando al océano y contaminando los mares. ¿Cómo se puede evitar esto? Si te pones a pensar en soluciones naturales para evitar las "esponjas" sintéticas seguramente se te pase por la cabeza el uso de esponjas marinas. ERROR. Las esponjas marinas son animales invertebrados y sería totalmente insostenible que todo el mundo se abasteciera con ellas. Por si aún no lo conoces, te presento la mejor alternativa: la luffa

La luffa es una planta de la familia cucurbitaceae, es decir la familia de la calabaza, el pepino, la sandía, etc. Las esponjas se crean a partir de su fruto, únicamente dejándolo secar. En muchas ocasiones te venden el interior del fruto seco entero para que tu lo puedas manipular a tu gusto. Sin embargo, también nos ahorran el trabajo y te venden los productos ya hechos.


Hace poco decidí cambiar el estropajo de casa por el de luffa y el resultado fue súper satisfactorio. Limpia muy bien, no raya los materiales, es muy suave y la duración es de aproximadamente 4 o 6 meses. Además cuando ya no puedas usarlo más y tengas que cambiarlo, puedes tirarlo directamente al compost ya que es totalmente biodegradable. Al principio parece un material muy duro pero con el contacto del agua crece un poco y se reblandece. Si estás pensando en que deberías ir cambiando el estropajo, ¡esta es una gran alternativa! Yo el mío lo compré en UnPacked por 3€.

BAYETA

Las bayetas convencionales están hechas a partir de derivados del petróleo. Efectivamente, este producto también lo usamos a menudo en el fregadero y se van desprendiendo partículas contaminantes que acaban como los microplásticos de los estropajos. Además es muy complicado reciclar este tipo de material ya que con el uso se van desgastando y perdiendo sus propiedades, por lo que no es posible volver a darles vida.

Para esto existe una gran alternativa, bayetas de algodón orgánico y celulosa. Puedes lavarlas para que duren mucho tiempo más y así producir menos residuos, aunque sean orgánicos. Las que compré yo, son de Ecomanía y me costaron 4,5€. Están compuestas por algodón orgánico, poliester reciclado y fibras de bambú. He visto muchas otras marcas que iré probando pero esta me pilló de camino y quise probar.

De momento, funcionan de maravilla, limpian bien las superficies, se secan rápido, absorben mucho líquido y se escurren bastante. Ha sido un gran cambio a la hora de limpiar en la cocina. Recomendaría que te informaras bien el tipo de bayeta que te gusta más en diferentes tiendas y elijas la que crees que mejor se adapta a ti.